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¿Qué le propone a los políticos?
12:00 p. m.A los políticos les interesa muy poco plantear buenas propuestas. De hecho, cada año se repiten prácticamente las mismas. Foto tomada de...
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| A los políticos les interesa muy poco plantear buenas propuestas. De hecho, cada año se repiten prácticamente las mismas. Foto tomada de Internet |
Y así nos pasó el último fin de semana cuando celebrábamos el cumpleaños de un tío putativo: la reunión se nos iba volviendo un ocho, casi negro, tras compartir el postre. Los ánimos se fueron caldeando con una muy sugestiva pregunta: ¿qué le proponemos a quienes aspiran a ganar una curul en las próximas elecciones?
Esta simple incógnita no dejó entreve algún hilo de maldad. Sin embargo, intentar responderla desencadenó que, en menos de 10 minutos, de las expresiones de buenos deseos y bendiciones manifestadas al agasajado se pasara a los tonos subidos de voz. Los amenos abrazos incluso terminaron en estrepitosos manoteos. Cada una de las escenas mostraron, sin duda, el apasionamiento por el asunto político.
Esta simple incógnita no dejó entreve algún hilo de maldad. Sin embargo, intentar responderla desencadenó que, en menos de 10 minutos, de las expresiones de buenos deseos y bendiciones manifestadas al agasajado se pasara a los tonos subidos de voz. Los amenos abrazos incluso terminaron en estrepitosos manoteos. Cada una de las escenas mostraron, sin duda, el apasionamiento por el asunto político.
Por fortuna, el encuentro no terminó en los puños, como sí ocurrió la semana pasada en el Palacio Nacional entre dos hombres, quienes se agredieron físicamente tras bromear de lo mal que le iba a ir a Cúcuta si ganaba uno de los candidatos de un partido independiente. Uno de los contrincantes quedó con su cara aruñada y llena de sangre y el otro, quien también fue golpeado, demandado en la Fiscalía.
Uno de los invitados al cumpleaños propuso "que se construyan al menos 12 megaproyectos, con los que se pueda generar más empleo". Su propuesta no generó descontento, pero tampoco atrapó el interés de los oyentes. Fue oída sin mayores reparos. "En cuanto a los vendedores ambulantes, hace falta administración. Deben ser obligados a rotar, por eso se llaman vendedores ambulantes. No se pueden quedar en un solo sitio haciendo suyo el espacio público", añadió la misma persona.
Terminada su intervención llovieron todo tipo de discrepancias. Para no alargar el camino basta con decir que "lo que debe hacer el próximo alcalde es acabar con los vendedores ambulantes", respondió uno de los interlocutores. Algunos movieron sus cabezas en señal de un sí, pero otros, sin embargo, aprovecharon el 'papayaso' para alzar sus voces y ponerlo contra las cuerdas. Manifestaron que sus planteamientos buscaban revivir el paramilitarismo para exterminar, a manera de la mal llamada limpieza social, a los comerciales informales que entorpecen el tránsito con sus exageradas carretas.
De repente apareció, en el ruedo, el nombre del expresidente Uribe. Eso ya es llegar al infierno. Aclaro que no soy Uribista ni tampoco le profeso mis odios. Sin embargo, haberlo aguantado ocho años como presidente y ahora como senador es suficiente para no querer saber de él en una reunión familiar.
De repente apareció, en el ruedo, el nombre del expresidente Uribe. Eso ya es llegar al infierno. Aclaro que no soy Uribista ni tampoco le profeso mis odios. Sin embargo, haberlo aguantado ocho años como presidente y ahora como senador es suficiente para no querer saber de él en una reunión familiar.
Otro asistente planteó que la problemática de los vendedores ambulantes radicaba en que los cucuteños, al comprarle a estos, los motivan para que sigan ofreciendo todo tipo de productos en los andenes. "Si no estuvieran en la calle, nadie les compraría", respondieron quienes manifestaron lo de acabarlos definitivamente.
En la discusión política no faltaron los temas cliché: "falta más educación", "Es culpa de elegir a los mismos políticos de siempre", "Todos son ladrones", "Nunca se podrá hacer nada, porque si gana alguien que no esté en la rosca, no lo dejan trabajar".
Entre tantos argumentos y puntos de vista frente a la realidad social, económica, cultural y política de la región y del país, no se llegó a un consenso en lo que se le debe proponer a los aspirantes a las gobernaciones, alcaldías y consejos. Hubo más bulla que ideas claras. Casi que parecía festín de político tras ganar las elecciones. Y la verdad es que así terminan, casi siempre, todas las cosas en la Colombia del Sagrado Corazón de Jesús. No se resuelve mucho.
Lamentablemente tampoco tengo un listado con los posibles proyectos para mejorar las innumerables y complejas problemáticas sociales en Colombia, y menos en mi amada Cúcuta, tal y como lo manifesté durante la reunión. Pero sí puedo proponer a los candidatos 'torcidos' y delincuentes que escuchen esa voz interna que redarguye (esa que llaman popularmente la voz de la conciencia, si es que la tienen y si es que les queda algo de temor en algún ser supremo) y den un paso al costado por su propia cuenta.
Retírense ante de que un milagro de la justicia los lleve presos. No mientan más al pueblo y a ustedes mismos. No ilusionen más a los pobres con casa, empleo, vivienda y comida. No maten la minúscula esperanza que tienen muchos colombianos de que algún día las cosas cambien. No ayuden a caldear los ánimos en las reuniones familiares en las que se habla de política.
Si se retiran dan ejemplo de sus buenos deseos de cambio y, como dijo Albert Einstein, "el ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera".
Retírense ante de que un milagro de la justicia los lleve presos. No mientan más al pueblo y a ustedes mismos. No ilusionen más a los pobres con casa, empleo, vivienda y comida. No maten la minúscula esperanza que tienen muchos colombianos de que algún día las cosas cambien. No ayuden a caldear los ánimos en las reuniones familiares en las que se habla de política.
Si se retiran dan ejemplo de sus buenos deseos de cambio y, como dijo Albert Einstein, "el ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera".
